miércoles, 21 de junio de 2017

FARAÓNICA OBRA AUTONÓMICA O CÓMO SALIR EN LA FOTO CADA DOS POR TRES (POR NÁ)

El 3 de mayo del 2016 escribí aquí un comentario sobre la carretera CM-3107, que enlaza Manzanares y Alcázar de San Juan (recomiendo a los curiosos y olvidadizos su (re)lectura). 
Resumo la historia: el primer tramo reparado de la carretera (25 kilómetros desde Manzanares hasta el enlace con la CM-3113) se realizó en las postrimerías  del gobierno de Cospedal y fue largamente criticado por la entonces oposición, por cicatero, pues tras cortar la circulación tres meses (con el consecuente trastorno para los sufridos conductores) sólo se asfaltó la mitad del total del trayecto; no hubo dinero para terminar unas obras mínimas que llevaban años esperando en la inopia, quedando la otra mitad durmiendo el sueño de los justos en espera... ¿de qué? 
Pasa el tiempo (dos años), y se lanza a bombo y platillo que se asfaltará el tramo que quedó maltrecho (los otros 25 kilómetros)... pero...¡ay!, la cosa se queda otra vez alicorta y se arreglan (cuando se arreglen), no 25 kilómetros, no: 12. Para tan megalómana y faraónica obra (que consiste sólo en la  reposición del firme deteriorado) están cortados 25 kilómetros de vía desde marzo. Con un par. La cosa hubiera ido más rápida si se hubiese trazado la señalización horizontal con pincel fino de meloncillo, regla, escuadra y cartabón y las señales verticales se hubieran pintado al fresco, usando técnicas del renacimiento, propias de Miguel Ángel. 
A todo esto las autoridades actuales salen en la foto a principios de junio (fecha en la que sospecho comenzó realmente la obra) diciendo que ellos/ellas son los buenos, pues van a finalizar (o casi) lo que Cospedal no tuvo arrestos a terminar. ¡Ay, alcaldesa!
Todo ha quedado (cuando quede) en otros 12 kilómetros apañaditos; mientras, entre tramo y tramo, seguirán estando otros 12 en estado calamitoso, tercermundista, loa al bache, exaltación de la desidia, radiografía esquelética de la España autonómica post democrática. 
Nos prometen ahora que el año que viene (ese sí) se terminará la obra del total del trazado, pues los ingenieros de caminos están que no pueden más con sus cuerpos y las infraestructuras castellano manchegas están (o estarán) viento en popa, en claro ejemplo de eficacia, modernismo y buena utilización de los recursos públicos.
Lo dije antes y lo digo ahora: lo importante no es lo que se haga; lo importante es salir en la foto, cuanto más a color, mejor. Luego se dirá lo que se diga (cuanto más disparatado y previsible, mejor).
A todo esto, a día de hoy, 21 de junio de 2017, y desde marzo, 25 kilómetros de la carretera susodicha siguen cortados para reparar someramente 12 miserables kilómetros... Que hay que trabajar seguros ¡¡¡País!!!

jueves, 1 de junio de 2017

PIQUITO DE ORO O CÓMO SER POBRE DE SOLEMNIDAD

¿Qué se puede esperar de un país en el que el fiscal jefe Anticorrupción está bajo sospecha de corrupción? ¿Es el mundo al revés? ¿Es el mundo desquiciado?... ¿O es simplemente el imperio del mal contraatacando con un Darth Vader de andar por casa (o de andar por Panamá) a la cabeza?
Para colmo de los colmos, uno escucha declaraciones de la señora Villalobos, doña Celia (ínclita diputada del PP, ex alcaldesa de Málaga, ex Ministra de Sanidad, ex Secretaria segunda y cuarta del Congreso de los Diputados, ex Vicepresidenta del Congreso de los Diputados y toda una lección permanente de comportamiento, vocabulario, piquito de oro y maneras). 
Para colmo, repito, uno escucha, no con sorpresa; con pasmo, con estupefacción y asombro múltiple, las declaraciones de la luminaria doña Celia, defendiendo a Moix, el anticorrupto, la otra estrella mediática, en las que dice:  "Hay que hacer una reflexión sobre qué tipo de dirigentes en todos los ámbitos queremos. A lo mejor queremos que sea alguien que salga de una clausura y por lo tanto sea pobre de solemnidad y no tenga derecho a tener nada..." Y continúa apostillando: "...sinceramente no sé a dónde vamos a llegar".
Pues, efectivamente, doña Celia, no sé a dónde vamos a llegar, mientras haya personas que piensen como usted y defiendan lo indefendible; aunque, claro, hasta al demonio se le puede defender, al pobre, que no es más que un angelito caído.
Una cosa le aclaro, afirmo y rubrico: Sí, hay que hacer una reflexión (pero que profunda) sobre los dirigentes que queremos... y esta reflexión se resume muy simplemente, tan simplemente que hasta un político lo puede entender: queremos dirigentes honrados, punto. HONRADOS, señora Celia. No queremos chorizos, arribistas, blanqueadores de dinero, moradores de paraísos financieros, prevaricadores, corruptos en general, gentuza. 
Si no tener cuentas opacas en Panamá implica ser pobre de solemnidad, casi toda España está sumida en la indigencia. Claro, que algunos lo están en otras indigencias: la mental y la moral. 
Lleva razón: no sé dónde vamos a llegar. ¿Me lo puede aclarar usted, por fa? 

miércoles, 31 de mayo de 2017

EL PAN, LA ESTUPIDEZ, LA TONTERÍA, LAS TECNOLOGÍAS PUNTA, LOS CUENTOS COLOREADOS POR WALT DISNEY

¿Por qué será que cada vez aguanto menos la estupidez humana o su equivalente y sinónimo, la necedad? Bueno, habría que decir "la estupidez" a secas, porque los animales no son estúpidos; ésta (la estupidez) es patrimonio exclusivo de la especie humana y crea con ella una amalgama que se digiere mal y sienta peor, pero que cada vez se ingiere con más frecuencia.
Aquello de "comulgar con ruedas de molino" está a la orden del día y tenemos ya un empacho de granito que ya, ya... Parece que no queda más remedio que tragarse todo por aquello de lo políticamente correcto; por aquello de "no significarse"; por aquello de parecer "tolerante", con una tolerancia mal entendida; por aquello del silencio cómodo, cuando, en realidad, es silencio cómplice.
No sabría por dónde empezar (y tampoco lo pretendo) si hiciera un listado, siquera fuese somero, de las estupideces más rotundas que nos rodean, acosan, atosigan, manipulan y acojonan... pues todos estos presentes de indicativo, tercera persona del plural, son conjugados por la estupidez con desfachatez impune.
Pero la estupidez, siendo como es cosa abundante y grave, lo es más cuando proviene de las esferas políticas, de las altas representaciones del pueblo soberano. Y ya no se sabe bien si él (el pueblo) está soñando, está delirando o está definitivamente dormido para no despertar jamás, a no ser por ósculo breve de príncipe encantado que por allí pasara, cual pipiolo de cuento coloreado por Walt Disney, dispuesto a convertir a la Bella Durmiente en rana o viceversa... que ya me estoy liando y estoy mezclando, me temo, cuentos y leyendas (por cierto bastante crueles y estúpidas, también ellas).
Mientras somos bombardeados por televisiones estúpidas, por noticieros estúpidos, por estúpidos políticos, nos vamos apagando como cabo de vela reducido ya a pavesa triste, entretenidos (eso sí) por altas tecnologías que nos hacen ser más y más estúpidos y nos hacen creer que tenemos miles de amigos, que somos la leche porque nos dan cientos de "me gusta" y porque comparten nuestras tristes paranoias (como quizá ésta).
Por decirlo con frase cañí, racialmente manchega (y por lo tanto recia, basta, hiriente en lo sarcástico, pero sabia en lo profundo) en este día "tan señalado", autonómico y poco más: "cuánto tonto cría el pan blanco" Y eso que ahora la mayoría del pan ya no es ni blanco: es de esos medio cocinados que ya ni son pan, ni son ná. Ni chicha ni limoná. 



martes, 16 de mayo de 2017

CONTRA LA POESÍA (MALA)

¿Quién decide lo que es malo y lo que no lo es? ¿Quién se cree en posesión de la verdad que señala lo malo y lo separa de lo excelente y esto, a su vez, de lo mediocre?
En fin, hablemos un poco de poesía. El poeta, desde su mismidad, escribe y trata de comunicarse creyéndose en posesión de la verdad poética; no se entendería lo contrario, es decir: que el poeta construyese su edificio poético si no se creyera con la solidez de, al menos, un atisbo de verdad en su poética. 
Así pues, desde mi verdad, trato de escribir honradamente y (supongo que será cosa de la edad) trato de mantenerme fuera de estéticas que me parecen repelentes u obsoletas, cursis, trasnochadas, grandilocuentes, pretenciosas, cutres, megalómanas, endiosadas, ensi-mismadas... Estéticas (porque también ellas pretenden serlo) que rellenan su vacío sistemático con palabras huecas que sólo suenan bien; estéticas (por llamarlas de alguna manera) que hacen del "oficio" beneficio; estéticas que juegan a la lotería de los concursos como moneda de cambio, a cambio de algún trofeo feo; estéticas que rezan al dios desconocido de la poesía en genuflexión hipócrita con golpes de pecho que sólo pretenden hacer público espectáculo de arrepentimiento falso. 
No. La poesía es otra cosa; debe ser otra cosa. Estoy harto de malos poetas y (lo que es peor) de mala poesía a la que se le da una trascendencia inusitada, vana, superflua, totalmente prescindible por hortera, manida, pretenciosa, horrenda.
Ser poeta es un acto más que un hecho; uno creafabrica la poesía, vive en ella (quizá por ella) pero no ejerce de poeta, no debe hacerlo porque uno es poeta a pesar suyo; es, por tanto, un acto inconsciente el hecho poético; es la poesía una acción que reclama la embriaguez que le es dada al poeta, como le es dado el vuelo al pájaro.
María Zambrano, en su obra Filosofía y Poesía, apunta que el logos (palabra y razón) se escinde de la poesía, que es también palabra, sí, pero irracional. Y continúa:
Es, en realidad, la palabra puesta al servicio de la embriaguez. Y en la embriaguez el hombre es ya otra cosa que hombre; alguien viene a habitar su cuerpo; alguien posee su mente y mueve su lengua; alguien le tiraniza. En la embriaguez el hombre duerme, ha cesado perezosamente en su desvelo y ya no se afana en su esperanza racional. No sólo se conforma con las sombras de la pared cavernaria, sino que sobrepasando su condena, crea sombras nuevas y llega hasta hablar de ellas y con ellas. Traiciona a la razón usando su vehículo: la palabra, para dejar que por ella hablen las sombras, para hacer de ella la forma del delirio. El poeta no quiere salvarse; vive en la condenación y todavía más, la extiende, la ensancha, la ahonda. La poesía es realmente, el infierno. 
Y hablando de embriaguez, dijo Baudelaire en Le Spleen de Paris (perdonad que no traduzca, pero es que hice el bachillerato cuando se estudiaba francés):
Il faut être toujours ivre, tout est là ; c'est l'unique question.
.../...
Mais de quoi? De vin, de poésie, ou de vertu à votre guise, mais enivrez-vous!

Pues eso.



domingo, 14 de mayo de 2017

¡UN, DOS, TRES! (ESTO NO ES UNA PELI DE BILLY WILDER, PERO ES IGUAL DE GRACIOSO)

Hay muchas formas de corrupción y no todas se engloban en el hecho palmario de robar a manos llenas; hay otras formas no tan evidentes, pero no por ello menos penosas, por lo que implican de falta de respeto, falta de preparación, nulo sentido del deber y absoluta falta de escrúpulos . Me refiero ahora al caso descubierto hace poco, de una senadora de Foro  Asturias (Rosa María Domínguez se llama) que plagió literalmente artículos periodísticos (hasta en cuatro ocasiones) para utilizarlos en sus discursos; por supuesto no pidió permiso para ello ni mencionó a los autores de los textos... ¿para qué? Este señora, con una cara dura (que me río yo del adamantium), alega en su defensa, como único argumento, que está muy estresada y tiene poco tiempo para preparar sus intervenciones ¡la pobre! Claro, en mucho más fácil, más rápido y más lucido, tirar de corta y pega y quedar como que sabes algo del tema que sea, tan ricamente, sin el más mínimo esfuerzo y (eso sí) tras embolsarse los 5.700 euros de sueldo que te dan por poner la jeta y lanzar discursos copiados y pegados. La cosa es tremenda y  nos deja a todos con cara de jilipollas, cuando no de pánfilos.
Cabe recordar aquí el caso (sucedió en 2016) de la diputada socialdemócrata alemana Petra Hinz, que dimitió fulminantemente al descubrirse que falseó su currículum. Eso pasó en Alemania, claro; si la tal Petra hubiera sido española aún estaría en su escaño, más amarrada que una lapa al casco viejo de un atunero y estaría dando lecciones de honradez a manos llenas (ojito con esta expresión, que se pueden confundir depende qué términos).
Otra cosa me viene a la cabeza, hablando de la preparación de nuestros representantes... es una chorradilla, pero la tengo que soltar. Pasó con motivo de la primera votación de los últimos Presupuestos Generales del Estado... como era muy importante que cada cual votara lo que tenía que votar (y no otra cosa), la Vicepresidenta Soraya dio una lección magistral de cómo votar. A saber: hay tres botones, tres, que coinciden con tres opciones (sí, no y abstención). Repito: TRES botones. Pues ocasiones hubo en las que alguien se equivocó y pulsó la tecla equivocada (ignoro si ese alguien sufría dislexia). La cosa tiene guasa. Si las opciones fueran trescientas... ¿qué pasaría? Pues que no acertaría ni Dios, habida cuenta de la dificultad extrema del acto pulsador.
Sí, ya sé que una equivocación la puede tener cualquiera, aunque no cualquiera puede tener ni los sueldos, ni las prebendas, ni las pensiones, ni siquiera el acceso al  bar del Congreso para tomarse un cubatita a buen precio. 
UN, DOS, TRES...¿qué pulso para que mi pulso no tiemble?... ¿sigo mi impulso o reculo para no hacer el ridí-culo? ¡¡Qué estrés, esto no está pagao!!!